Archivo de 25 septiembre 2011

SICILIA (vii) Planeta.

25 septiembre, 2011

Planeta es posiblemente la bodega Siciliana de más renombre. A sus excelentes vinos hay que añadir la oferta hotelera, ya que disponen de un bucólico relais (La Foresteria) donde alojarse. Ofrecen la posibilidad de contratar excursiones enoturísticas y el restaurante es excelente, pudiéndose realizar cenas con maridaje de vinos históricos de la bodega.

 Tuvimos la ocasión de pasar una noche, y como podeis ver en las fotos, se trata de un auténtico paraíso. Su Chardonnay es, además, uno de los mejores vinos blancos del mundo (al menos para mi).

 

 

 

 

 

 

SICILIA (vi) Al Fogher.

25 septiembre, 2011

Un magnífico restaurante cerca de Piazza Armerina (visita obligada para contemplar los maravillosos mosaicos de la villa romana del Casale, entre los que destacan las famosas “chicas en bikini”)

 No esperábamos gran cosa y nos sorprendió muy gratamente. Todo de altísimo nivel, pero me acordaré toda la vida del homenaje al panini de tripas, otro snack gore!

Al Fogher

SICILIA (v) Helados y dulces.

25 septiembre, 2011

Todo el mundo identifica Italia como la patria del helado. Para los propios italianos, este honor le corresponde a Sicilia, desde que los romanos mezclaban la nieve del Etna con zumos de fruta.

 La cultura del helado está presentísima en cada rincón de la Isla. Son helados en general más puros y frescos con más protagonismo de la fruta que de la grasa. Mora, pistacho, limón, almendra… son los sabores más dominantes aunque cada zona y heladería tiene sus especialidades. En muchos lugares es típico comer el helado con brioche, desde luego una solución mucho más acertada que el anodino cucurucho que, personalmente, tengo vetado.

 Un capítulo aparte para las grànitas, una mezcla de granizado y sorbete, muy típica y refrescante.

 Ya hemos hablado del fabuloso helado de pistacho de La Madia. Además, estuvimos en varias de las heladerías más famosas de la isla, destacando:

-   Café Tabacco, en Catania. Una bendición de sitio, con el aire acondicionado a tope para escapar de los calores. Buenísimos helados con brioche (nocciola y pistacho), en porciones enormes.

 -  Café Sicilia, en Noto. Ofrecen una degustación de 3 granitas (buenísima la de mora), tambien buenos helados (cedro, pistacho), y los pasteles en general (manjar blanco, cassatta, torta de Ricotta)

 -  Gelati Divini, en Ragusa-Ibla. Nuestra favorita; el nombre en si es un juego de palabras entre Divini (divinos) y Di vini (de vino), ya que siempre se puede  encontrar algun helado a base de vino (observad en la foto los contenedores marcados con un tapón). Excepcionales helados, también granita de mandorla.

 La mayoría de heladerías son también  pastelerías; los sicilianos son un pueblo goloso!  A destacar La Pasticceria di Pasquale, en Ragusa, y Maria Grammatico, en Erice, posiblemente la pastelería más famosa de la isla (buenísimos mazapanes).

 Mención aparte para la chocolatería Bonajuto, en Módica, que lleva casi tres siglos elaborando el chocolate a la antigua, tal como aprendieron los españoles después de hacer las américas y antes de que la influencia parisina y centroeuropea empezase a mezclarlo con leche y a inventar los bombones y derivados. La dominación española de la isla y el posterior aislamiento de la misma, posibilitaron que la receta haya perdurado desde entonces. Auténtica arqueogastronomía. Es un chocolate terroso, que no tiene nada que ver con Neuhaus o Godiva, simple y llanamente son productos distintos. Francamente bueno. El 100% cacao solo para yonkis del chocolate. Tienen también las m’panatigghi (nombre sospechosamente parecido al castellano “empanadilla”) que son eso, empanadillas de chocolate con…carne! El sabor a carne no se nota para nada, a mi me gustaron. Tambien caramelos de algarroba (fruto muy presente en la isla; el “chocolate de los pobres”).

SICILIA (iv) La Madia.

25 septiembre, 2011

Sin duda, el restaurante de mayor nivel creativo de Sicilia. La cocina de Pino Cuttaia está un paso (o dos) por delante de la del resto de chefs de la isla. Es una cocina que no se despega del todo de la tradición siciliana (sería impensable y descontextualizado) pero que propone reinterpretaciones muy interesantes.

Optamos por el menú más largo y creativo, denominado “Bianco e nero” en alusión a la memoria gastronómica, que el chef asocia a las fotografías en blanco y negro. Ningún plato de carne en el menú.

Bufala e pomodoro, una versión contemporánea de la caprese, con espuma de mozzarella.

Alici marinate con acqua di mare, como un mosaico pollockiano con un profundo sabor a mar.

Tinniruma in raviolo di calamaro, con relleno de algas. Muy bueno.

Sapore di mare, sapore di sale… y el mar en la boca.

Polpo sullo scoglio e lenticchie di Ustica, delicioso el pulpo…algo más discutible la necesidad o no de crear una dacostiana roca artificial comestible.

Arancino di riso con ragù di triglia e finocchietto selvático, posiblemente el plato que más nos gustó y que tuvieron la deferencia de servirnos como extra, ya que pertenece al menú tradicional que no habíamos pedido. Es un homenaje a la tradicional croqueta de arroz siciliana, en este caso, rellena con un estofado marinero.

Tataki di spada sikano, como una florentina pero a base de pez espada, y que punto de cocción! (en general, cocinan el pescado algo pasado para nuestros estándares, cosa que aquí no sucedió en absoluto)

Parmigiana del giorno dopo, de nuevo con una espuma (ahora de Parmesano, y muy adriática, en referencia al cocinero, no al mar). Un plato algo repetitivo por comparación con la caprese que abre el menú.

Brioche e pistacchio, otra combinación clásica siciliana. Excepcional el helado de pistacho; el mejor que hemos probado, y han sido muchos.

Cornucopia di cannolo e gelato al vechio samperi, otro homenaje; en este caso al famoso cannolo relleno de ricotta. Muy bueno, aunque quizá la línea de los postres debería dar un giro más creativo en consonancia con el resto del menú.

En resumen: una experiencia tecno-emocional a la siciliana. Sala y servicio de nivel. Es, sin duda, el sitio al que acudir para degustar la alta gastronomía en Sicilia.

La Madia, Corso Re Capriata 22, Licata (Agrigento)

SICILIA (iii) Palermo.

25 septiembre, 2011

Es caos, encanto y suciedad a partes iguales. Buscad el cuadro “La Vucciria” de Renato Guttuso. A nivel gastronómico os recomiendo dos direcciones:

 -    Ai Cascinari (via Ossuna 54). Una humilde trattoria donde probar auéntica cocina palermitana. Todo rico y sencillo: polpette (albóndigas) de berenjena y ricotta (que salsa!), panelle (tortas de harina de maíz fritas) y unos curiosos espaguetis con patatas (vivan los hidratos de carbono, muera Dukan) en salsa de azafrán.

 -   Pane ca’Meusa. Un típico snack gore palermitano: el bocata de bazo. Es de esas cosas por las que Sicilia mola tanto. El más reputado de la ciudad está en Porta Carbone (via Cala 48-62) y es lo que parece, rico, grasiento, popular y barato. A 2€ el “pequeño”.

SICILIA (ii) Mercados.

25 septiembre, 2011

Ballarò, Capo, Pescheria…Están por doquier, llenos de vida, peces espada y calabacines gigantes… y de cosas ricas de comer. Dan mucha envidia.

SICILIA (i) Estampas.

25 septiembre, 2011

Recién vueltos de vacaciones en SICILIA…la isla más grande del mediterráneo…a veces uno tiene la sensación de no estar en una isla, hemos hecho 2.000km en dos semanas. Llena de contrastes y de tópicos (cierto lo del caos circulatorio y lo de la profusión de bodas) teatros y templos griegos…y su  fantástica gastronomía (mejor cuanto más rústica) tan variada como identitaria, con sus mercados, arancinis, cassattas, cannolis, helados y omnipresentes pistachos.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.