¡Oh divina croqueta,
flor de sartén dorada y curruscante,
a quien la gente inculta e ignorante,
moteja con el nombre de “cocreta”
o “cocleta” -palabra espeluznante-
o aún más complicado y repugnante,
el nombre alucinante de “clocleta”!
¡Oh, croqueta discreta,
alma de piscolabis elegante,
numen del guatequito y la reunión,
cerebro y corazón
del tentempié vinoso y coctelero!
¡Oh,remedio casero!
¡Oh,rica panacea de ilusión,
yo canto a tu relleno pinturero
con respeto y unción,
porque oh, croqueta mágica, te quiero!